top of page

Servilismo y complicidad, la firma del morenista Alfredo Sánchez Esquivel

  • Foto del escritor: Noticias GuerreroHoy
    Noticias GuerreroHoy
  • 6 jul 2021
  • 3 Min. de lectura
  • Desde el Congreso del estado palomeó el presupuesto de Héctor Astudillo, y se dio tiempo de otorgar contratos a la familia a Félix Salgado a través de periódico familiar

Zona conurbada

Autor – Víctor Hugo Wilde

20 de mayo de 2021 - En el Congreso de Guerrero los escándalos por el mal manejo de los recursos económicos han estampado en los titulares de los periódicos y los medios digitales.


Los mismos políticos que antes gritaban corruptos a los priístas, son los que hoy aceptan y justifican tranquilamente los malos manejos de sus administraciones. Eso también es una forma de corrupción.


Alfredo Sánchez Esquivel, actual presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), era un político descomunalmente desconocido. Nadie lo ubicaba en la escena pública guerrerense. Hasta que saltó como diputado local.


Por azares del destino llegó a presidir la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, comisión relativamente importante en el Congreso local, pero desde ahí se dio a conocer por las aprobaciones Fast Track de los paquetes fiscales del gobierno estatal, que se iban sin moverle ni una coma.

En ese tiempo Alfredo Sánchez fue duramente cuestionado por las bases morenistas por dichas aprobaciones que han beneficiado al gobernador priísta Héctor Astudillo Flores.


Tan sólo en 2019 el morenista no pudo tener a tiempo el dictamen para aprobar el presupuesto de egresos del gobierno estatal. Los motivos eran claros: Morena negociaba con el gobernador Astudillo.


"Al no existir un dictamen sobre la propuesta que manda el Ejecutivo, pues sencillamente se convoca para una nueva fecha, sin que esto implique que las áreas del gobierno del estado, así como los poderes públicos y órganos autónomos, se queden en la inactividad", dijo en su momento el coordinador de los diputados del PRI en el Congreso de Guerrero, Héctor Apreza Patrón.


Luego vino la suerte a su favor, Pablo Amílcar Sandoval perdía fuerza en el Poder Legislativo local y en el propio Morena. Así que por acuerdos entre quienes simpatizan con Félix Salgado Macedonio, entró Sánchez Esquivel directo a la presidencia de la Jucopo.


Al tomar el cargo, Sánchez Esquivel quería sonar a un político fresco y con ánimo de hacer las cosas bien. Rimbombantemente informó que todo en el Congreso sería transparente.


Pero eso le duró poco. Este hombre se eclipsó solito, y ha venido labrando su camino al precipicio por sus propios intereses.


Este medio ha dado a conocer las fechorías de Alfredo. Como, por ejemplo, los contratos millonarios con medios informativos y los aumentos económicos a los medios de comunicación, y lo que fue peor, el aumento a casi el doble, al viejo estilo priísta, a La Jornada Guerrero, cuyo dueño es el impresentable Félix Salgado Macedonio, y sólo por ser de su mismo partido.

Se consignó, también, el trato de capataz que les ha venido dando a los trabajadores de base del Poder Legislativo, y su negativa a otorgarles un aumento salarial que, dicen los sindicalizados, “es un derecho ganado por años de lucha sindical”.


Pero fiel al estilo de su líder mesiánico, Andrés Manuel López Obrador, el diputado morenista minimizo al Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero, al llamarlo espurio, solo porque -según él- dicho sindicato no es reconocido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.


Un terrible error será romper con la clase trabajadora y pisotear los derechos de los trabajadores en el Congreso local.


Sánchez Esquivel ha demostrado ser enemigo de los trabajadores del Poder Legislativo, pero amigo de los acusados de ser los defraudadores del Congreso, y de presuntos violadores empedernidos. Nada ha dicho respecto a las auditorías a las administraciones de Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, Antonio Helguera Jiménez y Jesús Villanueva Vega, mucho menos del senador con licencia.

Pero lo que vino a demostrar su ambición y reproductor de acciones que según se dice combatir fue que, pese a que varias organizaciones de Derechos Humanos en Guerrero lo señalaron de intentar beneficiar a su supuesta sobrina al cargo de ombudsman guerrerense, el día ayer Cecilia Narciso Gaitán (la supuesta sobrina) rindió protesta como titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado por cuatro años.


Las prácticas que dijo combatir las repite, y tan es así que pretende reelegirse como diputado local, pero sin perder un peso y sin cansarse, ya que lo hará por la vía plurinominal, pues sabe que en votación directa no tendría oportunidad.


Mientras tanto, Guerrero se estanca en la corrupción y en el amiguismo, dos lastres que han hecho mucho daño a este estado con rezagos históricos de pobreza, marginación y violencia. Lo advertimos hoy, si la ciudadanía reelige a los de Morena en Guerrero, todos perderemos.



Comentarios


bottom of page